Si buscas un plato principal que combine intensidad, elegancia y sabor, nuestro lechazo confitado y deshuesado es una experiencia gastronómica única.
Seleccionamos la parte del cuello por su increíble jugosidad y la cocinamos a baja temperatura durante 15 horas a 75 °C, logrando una carne que se deshace sola al contacto. Luego, la deshuesamos, la prensamos y le damos forma de lingote, lista para servirse directamente en tu mesa.
Este exquisito lechazo se acompaña de verduritas asadas, como boniato, calabacín y zanahoria baby, sazonadas con aceite de oliva, sal y pimienta negra molida, que aportan frescura y textura al plato. Para coronar la experiencia, lo bañamos con una salsa de reducción de su propio jugo, aromatizada con romero y un toque de pimienta rosa, potenciando cada bocado con profundidad y aroma.
Un plato pensado para disfrutar sin prisas, donde cada detalle refleja la dedicación y pasión por la cocina gourmet.






